(de cómo manipular la necesidad ajena)
La búsqueda de la joven Daiana
Romina Corso desató una búsqueda desesperada que rápidamente fue aprovechada
por los más necesitados de trofeos y publicidad.
El PO (Partido Obrero) de Merlo,
ni lerdo ni perezoso, tomó para sí la responsabilidad de encabezar la búsqueda
y sacar a relucir la bandera de la confraternidad, los derechos humanos y la
verdadera pasión por ayudar a nuestros vecinos merlenses. Sin embargo, por
mucho que intentaron distinguirse por su filantrópico accionar, no terminaron,
sino, tipificando lo que más criticaron desde siempre: una manipulación de la
necesidad, para el armado de la más berreta propaganda partidaria.

Pero, mientras la marcha
encabezada por Analía Pascual presentaba un petitorio y levantaba sus pancartas
en la Municipalidad
de Merlo, Daiana llamó por teléfono a sus familiares para avisar que estaba
bien, dejando en evidencia la manipulación de una realidad que poco tenía que
ver con las políticas aplicadas, sino con un problema familiar, alejado de los
planteamientos distorsionados que realizó el PO.
Afortunadamente, el archivo es
inapelable, pero la manipulación de la opinión pública muchas veces resulta
permeable a las infamias que reproduce un sector dedicado a detractar al poder
oficial (haya o no fundamentos). De esta forma, se evidenció una nueva derrota
política del Partido Obrero en Merlo, como no podía ser de otra forma, cuando
la campaña está basada en mentiras y agravios infundados.
Queda entonces bajo la exclusiva
responsabilidad de los ciudadanos aprender a reconocer a estos oportunistas que
distorsionan la realidad y, muchas veces, fabrican situaciones que resultan
convenientes para respaldar un discurso ambiguo y carente de sustento real. En
pocas palabras, mentirosos, que nunca faltan.