viernes, 28 de febrero de 2014

¿Con quién estás Gustavo?

Confundir a la gente no es la mejor opción, más si hablamos de política.
Los militantes de Grande Merlo, espacio liderado por el tristemente conocido y multiprocesado Gustavo Menéndez, viven por estos días una suerte de desconcierto acerca del destino político que les espera. Con un líder indeciso, escudado en su relación con los vecinos merlenses para no definir su ideología política (en caso de que la hubiera).
“No es un momento de alineación política”, asegura un dubitativo Menéndez que no logra definir la cara que deberá mostrar. Al margen de asumir que “Por supuesto que tengo amigos dentro de todo el arco político”, lo cual abre mucho más la brecha y desconcierta a los seguidores que creían hasta hace un par de semanas ser massistas.
“Elegimos decir no al massismo”, dijo Menéndez, a pesar de los rumores que hablan de un alejamiento de Massa, producto de las múltiples causas que lleva a cuestas el Concejal.

Sin embargo, así es “Mochila” Menéndez, apodo que supo ganarse luego de innumerable cantidad de citaciones por parte de la justicia, que por otra parte eludió desde 2009 y hasta el momento. Sus “contactos” no piden coherencia ni cohesión ente sí, pueden provenir de todas las fuerzas, estratos o sectores. Tal es el caso de punteros malvivientes como Jorge Lahíte, quien cuenta en su haber con numerosas causas por tenencia y tráfico de drogas, pleitos y contravenciones, hasta conocidos barrabravas como Dante Zalazar. Tampoco hubo recatos a la hora de las triangulaciones desde el gobierno de Mauricio Macri (fuerza opositora a la que lo respaldaba hasta hace semanas) y, al mismo tiempo, el apoyo que el mismo Massa le proporcionaba desde su Frente Renovador; si revisamos la trayectoria de este personaje que hoy se presenta como alternativa en el Consejo Deliberante y no dejamos pasar el caso que lo llevó hasta la justicia (hasta el día de la fecha) por malversación de fondos públicos en el Casino Central de Mar del Plata, causa Nº 18343 (Sala I de la Cámara de Apelación y Garantías) y causa Nº 45584 (Sala III del Tribunal de Casación Penal); si unimos cabos, entre los “amigos” acomodados en puestos inexistentes, que cobran sueldos sin trabajar; no podremos asombrarnos ante las versiones que afirman que el mencionado “Mochila” Menéndez ha promovido un comercio interno en la ciudad donde representa a una minoría, favorecido por sus contactos con el mundo del narcotráfico.
No olvidemos por supuesto que este personaje aprendió a hacer política con el actual intendente Othacehé, al cual traicionó y que hoy postula como “lo peor de Merlo”, siendo que fue el primero en darle la oportunidad de conocer el mundo de la política. En la lista podríamos sumar a represores como Jesús Cariglino, intendente de Malvinas Argentinas, localidad que habita, e innumerable cantidad de personajes que poco tinen que ver ente sí, pero que definen a un funcionario sin márgenes trazados y que, cuál arma sin seguro, nadie sabe en qué momento podría dispararse, ni para qué lado.

Mientras tanto, sus militantes aguardan ansiosos que pare la veleta. Nadie sabe donde se parará políticamente, aunque sí sabemos que en cualquier lado sabrá sacarle ventaja.

jueves, 13 de febrero de 2014

“La lista de Méndez”

El conductor del espacio Grande Merlo, Gustavo Menéndez, quien hasta hace pocos días ostentaba una íntima relación de amistad y proyectos compartidos con el Diputado Nacional Sergio Massa, fue descubierto de pronto en su gran mentira, ante los incrédulos seguidores que lo posicionaron en un honroso segundo puesto, en las últimas elecciones.
“La otra lista no sé qué hará… Méndez”, decía Massa en una comunicación telefónica.
Si bien la “franquicia proselitista” había sido acordada, para utilizar el nombre del Frente Renovador, el tigrense advirtió que el prontuario de Menéndez restaba a su carrera hacia el 2015, sobre todo por el procesamiento del imputado y las acusaciones que pesan en su contra.
En una entrevista a un conocido diario, Massa lo había dejado bien en claro: “Mi límite es la moral”, aseguró el funcionario. Corroborando sus dichos, la decisión de alejarse definitivamente del movimiento Grande Merlo radicó en la preocupación por el desprestigio que implica la asociación de su figura con la del llamado “Mochila” Menéndez, quien además, junto a sus secuaces, es sospechado del atentado que tuvo lugar en el Hospital Eva Perón de Merlo, donde se incendió de manera intencional todo el primer piso de la Secretaría de salud.
Ante la evidencia expuesta, y además, priorizando una antigua amistad con el mandatario merlense, Massa expresó su total apoyo a la gestión de Othacehé, al tiempo que lo invitó a sumarse a participar activamente en las filas del Frente Renovador.
Dejando a un lado su primer acercamiento con el procesado Menéndez, Massa resaltó que "Valoramos el liderazgo fuerte del Vasco en la región oeste del conurbano y consolidamos la idea de que el Frente Renovador construye desde los intendentes, que son la vidriera más cercana que tiene la gente”.
De esta forma, la colección de pancartas que presumiera el Concejal de Grande Merlo, quedaron de pronto descubiertos y sin sustento, ante la evidencia de que, a nivel nacional, en realidad es aliado de nadie.

¿De qué figura intentará colgarse esta vez para llegar al 2015?

miércoles, 5 de febrero de 2014

La historia de Enrique Kohnen (ó El mundo del revés)

En una realidad que nos inunda de injusticias, a veces, vislumbramos indicios que descubren a la luz que no lo hemos visto todo.
Enrique Kohnen es un trabajador del Casino
Central de Mar del Plata, padre de familia, a cargo
de un hijo con capacidades especiales,
humilde trabajador y honrado. Un hombre que
fue testigo de los oscuros manejos que rondaron el traspaso ilegal, que ejecutara Gustavo Menéndez, de los 600 mil pesos en una mochila verde (hecho que da nombre a la causa judicial, por la que concejal del Frente Renovador se encuentra actualmente procesado).
Fiel a sus principios, Kohnen no hizo la vista gorda a lo descubierto y decidió tomar parte, realizando una denuncia que no fue escuchada. La lucha continuó y, tras repetidas presentaciones ante la ley, este trabajador que se define como apartidario, sin quererlo comenzó a cavar una fosa en la que caería más tarde, acabando con su trabajo y su tranquila vida.
Sin duda alguna, las denuncias molestaron al actual Concejal de Merlo, así como a sus referentes e influencias, quienes acabaron por despedir sin razón aparente al denunciante, dejándolo sin sustento ni entrada económica para mantener a su familia.
La situación fue crucial: desesperado Kohnen decidió encadenarse en la puerta del Casino para reclamar ante las autoridades el derecho de conservar su puesto laboral, acción que fue respondida tras 14 días de protesta por el Gobernador de la Provincia Daniel Scioli, quién reconoció esta persecución laboral comenzada el 10 de abril de 2013.
En la actualidad, Kohnen espera la restitución de su trabajo, fiel a su convicción de padre de familia y trabajador honrado. Mientras tanto, y a casi 400 kilómetros, la impunidad aun no se resuelve, donde el aparato partidario de Gustavo Menéndez y su gente juegan a la política. Perdón, juegan con la gente, desde la política.

Definitivamente… El mundo del revés.

miércoles, 29 de enero de 2014

La educación al tacho

Luego del rotundo fracaso en las “novedosas” inscripciones on-line para el ciclo lectivo 2014, el gobierno porteño, con las ideas agotadas ante el inminente papelón, intenta dar una solución rápida para frenar el aluvión de reclamos y descontento general de las miles de familias que exigen una educación para sus hijos.
Ya sin diplomacia ni recato, el gabinete de Macri expresó simbólicamente lo que viene sucediendo sistemáticamente durante su gobierno: mandar a la basura la educación, junto con los espacios populares, el arte y la cultura. En lo que parece ser un manotazo de ahogado para intentar contrarrestar la polémica generada por los 17 mil niños que se quedaron sin un lugar en los colegios porteños, tras la implementación de un sistema de inscripción online, ahora se pretende cubrir esas vacantes con aulas improvisadas dentro de containers.
La Ciudad, según consta en el Boletín Oficial del lunes, llamó a licitación para la compra e instalación de “equipamientos modulares” con el fin de “incrementar las aulas existentes a efectos de cubrir las vacantes generadas para el inicio del ciclo lectivo 2014”. Según informaron a la prensa, la adquisición abarcó un presupuesto de $ 26.650.000, aunque no se especifican precisiones acerca de cuántas aulas serán adquiridas por esa suma ni de qué materiales estarán construidas. Por supuesto, y en un detalle no menos, tampoco se brinda información sobre su tamaño.

Tal es la actualidad de las magistrales respuestas del gobierno de la ciudad, ante una crisis educativa e institucional que afecta, como citamos anteriormente a más de 17 mil chicos, quienes aun no sé sabe si podrán comenzar las clases. De todas formas, desde el gobierno recomiendan que preparen las carpetas: de una u otra forma, irán a parar al container…

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Colabore con la estafa

Luego de los informes apócrifos, por medio de los cuales busca ganar territorio y hacerse de nuevos clientes, la asociación TECHO, conocida por las casillas inhabitables que comercializa, continua siendo reconocida por los testimonios de la gente que fue estafada en su buena fe.
El equipo de Escoimpu tuvo acceso a los testimonios de la gente que, con mucho esfuerzo, abonó la cuota pautada con la esperanza de adquirir una vivienda donde poder guarecerse del frío y las enfermedades, pero que sin embargo acabó abandonada en un foco infeccioso más parecido a un container que a una casa.
Si embargo, más allá de los paupérrimos resultados finales, TECHO recibe el apoyo de numerosas multinacionales que desembolsan importantes sumas de dinero en favor de la organización. Reconocidas empresas como Aerolíneas LAN, Delloite, Porsche, Bravo, J.P. Morgan, University of Cambridge, Assist Card y Caterpillar exponen su prestigio para un armado que deja mucho que desear a los más necesitados.
A pesar de que no se da a conocer la suma que aportan estas empresas, es bien sabido que asciende a respetables sumas de dinero que, finalmente, acaba en arcas desconocidas, ya que lo que llega a la gente bien puede construirse sin el más mínimo respaldo económico ni conocimiento en la materia.
Como condición rigurosa era, en el momento en que llegaron a la Zona Oeste del Gran Buenos Aires –hace aproximadamente dos años-, pagar los $900 que “beneficiaban” a los acreedores a una casilla "pelada", según ellos mismos confirmaron, de 6m x 4m, o 6m x 3m, en algunos casos.
Sin embargo, la incógnita radica en las millonarias campañas de publicidad que la empresa pseudo-solidaria financia con fondos de incomprobable procedencia, si bien figura en su página el enlace para realizar donaciones de gente que, de forma incrédula, colabora aun con esta estafa a nivel internacional.

Un tema para continuar investigando. Otra estafa que no debe quedar en el olvido.

Fuego en el fuego

El renombrado incendio desatado en el hospital Eva Perón de Merlo continúa siendo tema de investigación para la justicia.
El ala admnistrativa, donde funciona la Secretaría de Salud, que fuera incendiada casi como advertencia el mismo día en que, por la mañana, juraban por un nuevo mandato los concejales en el Honorable Consejo deliberante. El mismo día, además, en que una nueva fuerza ingresaba al HCD, haciéndose notar de la peor manera: con armas, escándalo y provocación.
El día en que Merlo se veía sofocado desde la mañana por la amenaza de matones en el recinto deliberativo, el fuego se hizo corpóreo y tocó a los merlenses, quizá, en uno de sus puntos más queridos y más personales. Probablemente, de incendiarse un organismo gubernamental o una unidad básica, muchos hubiesen tomado partido sobre el aparente beneficio o perjuicio del hecho, más allá del daño material y humano, pero el Hospital, así como en cualquier comunidad, es de todos, e hirió a los merlenses desde adentro.
Más aun un hospital que viene siendo remodelado en los últimos tiempos con tecnología y equipamiento de avanzada, como pocos en la Provincia de Buenos Aires, donde el fuego amenazó con quemar el nuevo sector de internación recientemente inaugurado, o con llegar al depósito, donde los tubos de oxígeno habrían hecho lamentar víctimas y el suceso habría superado trágicamente la categoría de “anecdótico”.
El pesar por todo lo perdido, el escenario desolador de elementos quemados e inutilizables por el agua y el fuego y la angustia infinita del personal que día a día trabaja para mejorar la salud en Merlo no son suficientes. La justicia trabaja en la búsqueda de aquellos que muchos vecinos señalaron como los autores del hecho, circulando en motos a altas horas de la madrugada. Pero, sin olvidar que todo hecho tiene un autor real, intelectual; alguien que trabaja para que los peores hechos puedan perpetrarse.

Por eso es deseo de esta redacción que la verdad se revele y que el fuego al fin se aplaque, con los responsables tras las rejas, como siempre debió haber sido.

viernes, 13 de diciembre de 2013

Una vergüenza sin TECHO

Las condiciones precarias de vivienda o la situación de calle sigue siendo motor para la manipulación inescrupulosa de los sectores empresariales que comercian con la necesidad.
La organización TECHO, erigida bajo el lema “Un techo para mi País” cuanta en su haber con numerosos reclamos de vecinos de la Zona Oeste, familias y personas que no cuentan con un trabajo en blanco, ni recursos para poder autoabastecerse, pero lo cual no implica que deban ser tratados como animales.
Las viviendas que esta organización “facilitó” a los pobladores, enarbolando la bandera de la solidaridad, no definió más que un mero comercio basado en la buena voluntad de los obreros que se prestan ad honorem para esta causa innoble.
Las casillas, verdaderos focos de infección forrados con bolsas de polietileno, sin divisiones internas y carentes de toda medida de seguridad, son cobradas a los necesitados como un bien real, siendo que la precariedad de la edificación atenta contra la salud y hasta contra la vida.
Cada casilla, de aproximadamente 6m. x 3m., es un gran cajón de madera donde pasa la lluvia y el frío, sin instalación eléctrica y, más aun, sin baño. Tristemente, los acreedores de estas viviendas son estafados en su necesidad por los asociados de grandes corporaciones que se aprovechan de la credulidad de la gente.
En contacto con nuestra redacción, acreedores de estas viviendas pidieron reestablecer el contacto con los operarios que instalaron estos refugios de tan escasa durabilidad, ante la ausencia total de comunicación o respuesta ante los reclamos.
En otro sentido, se demostró también que estas premoldeadas son altamente inflamables, detalle que pueden testimoniar habitantes que casi sufrieron la pérdida total de sus bienes en ocasiones en que una mínima chispa amenazaba con destruirlo todo.

Si bien es verdad que todos necesitamos un techo, tampoco es a cualquier costo; y la humillación a la que fue sometida tanta gente no condice con el marketing que ostenta la organización “TECHO”. Una verdadera vergüenza para quienes promocionan su solidaridad.